Mostrando las entradas con la etiqueta Migracion. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Migracion. Mostrar todas las entradas

El viaje del Nao de China y su llegada a México

En 1564 Miguel López de Legazpi inició su travesía hacia las Filipinas, el virreinato esperaba encontrar en estas islas, riquezas y productos asiáticos, pero en ellas no encontraron las sedas, el té, especias y artesanías que esperaban encontrar por lo cual los españoles establecieron el centro de las operaciones mercantiles en Manila.

En su búsqueda los colonizadores encontraron navegantes chinos que llegaban a la isla, eran mercaderes procedentes del Celeste Imperio, los cuales les suministraron lo que buscaban a los colonizadores.

De esta manera el galeón estableció el primer contacto comercial entre la Nueva España y China, vía Acapulco-Filipinas. La relación no se apegó a formulismos diplomáticos entre el gobierno virreinal y el imperial. Sencillamente fue establecida entre colonizadores y mercaderes fortuitos y sin embargo... el nexo era realidad. 

A cambio de las apreciadas mercaderías chinas, la Nueva España enviaba al este de Asia su materia prima básica en los mecanismos de exportación: la plata, metal codiciado en aquellas regiones por gozar de gran popularidad

Para 1565 inician los viajes del Galeón de Manila o también conocido como el Nao de China, el cual transportaba mercancías de China hasta el Puerto de Acapulco.

Dicho comercio se realizó hasta 1815, fecha en la que tanto el movimiento de independencia en México, como la bancarrota en España, llevaron a la suspensión de las travesías del Nao de China.


La llegada del Nao de China a el puerto de Acapulco trajo grandes ventajas hacia el comercio y el intercambio. El arribo de este gran navío, principalmente para los españoles era un evento de gran importancia ya que aparte de los artículos asiáticos que llegaban, también se informaban de lo que pasaba en el continente asiático, por tal motivo este Intercambio no solo era comercial si no también cultural, conectando en ese tiempo dos grandes continentes.

Desde ese entonces se ha visto como entre ambos países siempre ha habido una unión comercial.


                   
Imagen: Best J.(S/F).La Nao de la China. Recuperado de http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/Colecciones/index.php?clave=piratas&pag=3



Vera,L.(2006).México y China: Del galeón de Manila al primer tratado de 1899 https://moderna.historicas.unam.mx/index.php/ehm/article/view/69005/68931

 


Expulsion de los chinos de Estados Unidos

En algún momento te has preguntado ¿cómo fueron expulsados los chinos de Estados Unidos y por qué fueron llegando a México? Bueno ahora te lo cuento. En 1868 China y Estados Unidos concluyeron el Tratado de Burlingame. Este tratado estableció algunos principios básicos destinados a aliviar las restricciones de inmigración y representó un esfuerzo chino para limitar la interferencia extranjera en asuntos internos chinos.

Es cierto que el Tratado de Burlingame facilitó la migración china a ambos países. Esto se debió a que el tratado establecía lo siguiente:

  • Migración y libre tránsito: Las personas de origen chino podían entrar y salir de Estados Unidos libremente, y viajar dentro del país sin restricciones.
  • Protección consular: Los ciudadanos chinos en Estados Unidos recibirían protección consular, lo que significa que sus gobiernos podían intervenir en su nombre si sus derechos eran violados.
  • Libertad de Comercio y Religión: Se establecía la libertad para comerciar y practicar su religión sin interferencias, asegurando que los ciudadanos pudieran vivir y trabajar en condiciones justas y equitativas.

Esto tuvo como resultado que miles de chinos emigraron a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades económicas. La mayoría de ellos se establecieron en los estados del sur como California y Arizona, ya que en aquella época una gran parte de la industria norteamericana que fue desarrollándose en el norte de México contrató trabajadores de origen chino, por ejemplo, en 1880 la compañía de capital estadounidense que financió la construcción del Ferrocarril de Sonora empleó trabajadores chinos para el levantado de las vías.

Sin embargo, a medida que la población china en Estados Unidos crecía, también lo hacía la hostilidad hacia ellos. Muchos estadounidenses blancos veían a los chinos como una amenaza a su forma de vida y a sus empleos. Esto condujo a una serie de leyes discriminatorias, incluyendo la Ley de Exclusión China de 1882, que prohibía la inmigración de la mayoría de los trabajadores chinos.

México, al no tener las mismas restricciones migratorias que Estados Unidos, se convirtió en un destino atractivo para muchos chinos que huían de la discriminación en ese país. A finales del siglo XIX y principios del XX, miles de chinos emigraron a México, donde trabajaron en la agricultura, la minería y la industria.

Imagen: Commons Wikimedia. (2007). The Chinese Must Go - Magic Washer [Caricatura]. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:The_Chinese_Must_Go_-_Magic_Washer_-_1886_anti-Chinese_US_cartoon.jpg


Gobierno de México. (2024). Un análisis de la migración China a México a través de documentos que el #AGNResguarda. https://www.gob.mx/agn/es/articulos/un-analisis-de-la-migracion-china-a-mexico-a-traves-de-documentos-que-el-agnresguarda?idiom=es

Huella asiática: La llegada de los chinos a Sonora y Estados del Norte

En el Archivo General de la Nación, dentro del fondo Movimiento Marítimo, se conserva la información de seis personas de origen Chino que ingresaron a territorio mexicano, siendo el registro de la entrada más antigua de personas de origen chino que entraron a México en el año de 1874 por el puerto de Guaymas, Sonora.

La migración china a México se comenzó a intensificar con el desarrollo de la industrialización de este país, por el cual un gran número de migrantes chinos, que llegaron fueron trabajadores en las líneas férreas. Los primeros chinos que llegaron fue como mano de obra contratada para la construcción del ferrocarril entre Nacozari y Agua Prieta, Sonora. Al finalizar los trabajos de construcción de las líneas del ferrocarril, los chinos optaron por quedarse e incursionar en el sector comercial y de servicios.

El 14 diciembre de 1899, en la ciudad de Washington, D. C., Estados Unidos, China y México establecieron formalmente relaciones diplomáticas después de firmar el Tratado de Amistad, Comercio y Navegación, conocido como Tratado Sinomexicano, cuyo objetivo era poblar y desarrollar económicamente las costas del norte de México, lo que les permitió su entrada al país sin mayores restricciones, intensificó la presencia de inmigrantes de origen chino en el noroeste del país, la posibilidad de ocuparse en cualquier negocio y garantizó la protección de sus intereses. Esto sucedió durante el porfiriato porque se les consideraba una fuente de mano de obra barata.

En un informe del gobernador Corral, se precisaba que en Sonora había 2 467 chinos distribuidos en58 de los 62 municipios.

El hecho de que los chinos empezaran a desempeñar diversos trabajos no fue del agrado de los grupos de intelectuales y nacionalistas, quienes comenzaron a construir un discurso de odio contra ellos acusándolos de apropiarse del comercio mediano que impedía que los sonorenses accedieran a puestos de trabajo o crearan sus propias tiendas. Entre los argumentos también promovían la creencia de que los chinos tenían enfermedades propias como sífilis, lepra y tracoma.

Para 1915, los chinos ya se habían afianzado como la burguesía comercial de Sonora y su presencia era particularmente importante en el noroeste del Estado.

Se calcula que entre 1902 y 1921 llegaron a México unos 40 mil inmigrantes chinos. Para entonces el periódico El Triunfo de Nogalesdaba la voz de alarma sobre la supuesta amenaza china en el estado mucho antes de que iniciara la Revolución Mexicana.

Los gérmenes xenofóbicos del movimiento antichino nacieron junto al inicio de la Revolución Mexicana, no solo por la (conciencia mestiza), que revaloró el (nacionalismo), a partir del rechazo a lo (extranjero), sino por su éxito económico.

En sus argumentos se advertía un contenido ideológico muy relacionado con la creencia que se generalizó a mediados del siglo XIX en países europeos primero y después en América, acerca de que los chinos sufrían enfermedades altamente contagiosas, eran adictos al juego y al opio, y que tenían falta de higiene; a estas razones se agregaron además de que se adueñaban del comercio mediante una competencia deshonesta y que eran enemigos del constitucionalismo.

En febrero de 1916, ya como gobernador del Estado, Plutarco Elías Calles prohibió la migración china al Estado por considerarla nociva, inconveniente e inadaptable y agregó dos nuevos artículos segregacionistas a la Ley Orgánica del Gobierno y Administración del Estado. Ambos artículos decretaron la creación de los barrios chinos (ghettos) para resguardar a la población local de la exposición a posibles contagios.

Por los problemas diplomáticos que la campaña implicaba para el país, Venustiano Carranza ordenó la anulación de las medidas que violaban los derechos de estos inmigrantes, respaldados por el tratado de Amistad y Comercio. De esta manera, el movimiento antichino se debilitó, pero cobraría nuevo auge a partir de 1924, año en que el racismo fue fomentado por el discurso nacionalista oficial en el contexto de la construcción de la nueva identidad mexicana.

De los más de 6 000 chinos que había en Sonora en 1919, para 1921 quedaban 3 600.

En Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Sinaloa y Sonora, la inmigración china estuvo ligada a la minería y la construcción del ferrocarril.

El gobernador de Sonora, Ramón Corral Verdugo, mediante sus contactos con la Sociedad Oriental en San Francisco, California, hizo posible la llegada de los chinos a nuestra entidad. En Sonora trabajaron en el tramo del ferrocarril Guaymas-Mazatlán y las minas de Cananea. Se dedicaron también al comercio de zapatos y ropa, y otros tipos de establecimientos de servicios, como lavanderías, panaderías, planchadurías, boticas, la siembra de pequeños huertos y la venta de productos alimenticios, que fueron prosperando con el tiempo.

Durante los primeros años de la convulsión revolucionaria, el profesor Plutarco Elías Calles se incorporó a un grupo llamado Club Democrático Sonorense cuyo programa destacaba prohibir la migración china a Sonora.

En 1916, José María Arana, profesor, comerciante y presidente municipal de Magdalena, fundó y dirigió la primera Liga Nacionalista Antichinos, dotando así al movimiento de una sólida estructura partidaria para luchar desde la legalidad contra la preponderancia de los chinos.

Dentro de la estructura de ese organismo estaba María de Jesús Valdés, una maestra residente de Magdalena, y Esmeralda Carrillo, quienes empezaron a participar en ese movimiento durante la campaña en 1917 con discursos dirigidos a la mujer sonorense, hasta llegar a presentar la imagen femenina en la esfera pública como guardián de la pureza racial.

El 29 de abril de 1916, en un discurso en Cananea, José María Arana señalaba nueve consecuencias negativas de la presencia china en nuestro país.

Los argumentos de José María Arana cobraron fuerza cuando relacionó la existencia de trabajadores extranjeros y su llegada a México con el antiguo régimen. Esto debido a que durante el gobierno de Díaz existieron contratos para traer mano de obra china desde el continente asiático, momento en el que el movimiento de migrantes inició en mayor número.

La Liga Nacionalista Antichinos, se valió de un periódico propio llamado Pro-Patria, para realizar una campaña de concientización de la sociedad sonorense contra los chinos.

Los intentos por atajar el problema chino fueron sistemáticos y prolongados. El programa del antichinismo antichino organizado, se proponía lograr la prohibición de la inmigración china, vigilar su higiene y clausurar los fumaderos de opio y las casas de juego de los chinos.

En 1919, el gobernador de Sonora, Adolfo de la Huerta, ratificó la prohibición que su antecesor Plutarco Elías Calles, había promulgado contra la inmigración china.    


La llegada de los chinos a trabajar a las líneas férreas en sonora, es la historia mexicana que no se cuenta tan a menudo, es un claro ejemplo de cómo los migrantes han ayudado mucho al desarrollo del país, la construcción de el ferrocarril nos abrió puertas para modernizar y facilitar el transporte de mercancías, lo cual fue un gran impulso económico, pero en esta época la xenofobia y discriminación que sufrieron los asiáticos durante esta época fue una de las más trágicas, por lo ocurrido en Torreón, un suceso trágico del que no mucho se habla, por tal motivo en este blog queremos dar a conocer la historia y toda la discriminación por la que los chinos han tenido que pasar.       

Imagen: Grave R.(26/04/2023). La comunidad China en Sinaloa y los motivos que la llevaron a la deportación. Recuperado de: https://www.google.com/amp/s/punto.mx/2023/04/26/la-comunidad-china-en-sinaloa-y-los-motivos-que-la-llevaron-a-la-deportacion/%3famp=1
                          





Lagarda, I.(11,octubre,2023). La persecución de los Chinos en Sonora. https://proyectopuente.com.mx/2023/10/11/la-persecucion-de-los-chinos-en-sonora/


La Matanza de Torreon

 

Se presentan estos hechos insólitos que marcaron parte de Mexico y que se presenciaron en la ciudad de Torreón, surgida prácticamente de la nada, con la llegada del ferrocarril se convirtió en un crisol de migrantes. No solo atrajo a mexicanos de estados como Zacatecas o Guanajuato, sino también a una significativa población extranjera. Entre estas colonias destacaba la china, una de las más numerosas y prósperas del país. Los chinos constituían cerca del 4% de la población de Torreón y eran visibles por su vestimenta, religión y éxito en negocios como restaurantes, tiendas, lavanderías y horticultura.

Sin embargo, la madrugada del 15 de mayo de 1911 marcó un capítulo imborrable y trágico en la historia de Torreón.

A principios de mayo de 1911, los rebeldes maderistas de La Laguna, compuestos por peones, rancheros, mineros, empleados urbanos, obreros y artesanos, tomaron el control de varias localidades en la región y sitiaron Torreón el 12 de mayo. Tras tres días de intensos combates, las fuerzas federales abandonaron la ciudad silenciosamente en la madrugada del 15 de mayo.

Con la retirada de los federales, grupos de rebeldes y algunos residentes locales, en su mayoría ebrios, ingresaron a la ciudad. Lo que siguió fue un saqueo indiscriminado de comercios y una terrible matanza de chinos. Benjamín Argumedo, el único jefe de relevancia presente, fue inicialmente señalado como responsable, pero posteriormente exonerado.

La violencia fue brutal y desmedida. Los chinos fueron golpeados y asesinados a tiros en sus escondites, y muchos fueron mutilados. Algunos cadáveres fueron arrastrados por las calles y vejados públicamente. Uno de los incidentes más atroces ocurrió en el edificio Wah Yick, donde 24 chinos fueron asesinados y sus cuerpos profanados.

A pesar de la violencia, hubo actos de valentía y humanidad. En la lavandería china más grande de la ciudad, el gerente Wong Nong Jum y cuatro de sus empleados fueron asesinados, pero otros chinos lograron escapar y se refugiaron en la fábrica de muebles La Vizcaína. El dueño, José Cadena, y un mozo mexicano llamado Clemente, arriesgaron sus vidas para esconderlos durante más de catorce horas.

Ahora este acontecimiento es un recordatorio escalofriante de los horrores que pueden provocar de la xenofobia y la violencia descontrolada. Y esto va a persistir como un capítulo oscuro en la historia de México, haciendo mención de la importancia de la tolerancia y la humanidad.

                                           El Siglo de Torreón. (2013, 10 de junio). 1971: Ocurre en México
                                                               la matanza de Jueves de Corpus.


Relatos e Historias en México. (2023). La masacre de chinos en Torreón. En Relatos e Historias en México. Recuperado el 12 de junio de 2024, de https://relatosehistorias.mx/nuestras-historias/la-masacre-de-chinos-en-torreon

Comités Antichinos y la promulgación de leyes contra Chinos (Xenofobia y Racismo)

Los comités antichinos de los años 20 buscaban la prohibición absoluta de los migrantes chinos principalmente en los Estados del Norte, con campañas nacionalistas y con tintes racistas y xenófobos por qué argumentaban que los chinos se quedaban con los trabajos y el desempleo para los mexicanos era culpa de ellos.

En Hermosillo en el año 1922, había dos casinos que funcionaban como centros de reunión de los dos grupos confrontados donde había prostitutas y se consumía opio: el de la logia masónica Chee Kung Tong, llamados Tong, bajo el mando de delegados y comisarios del gobierno chino, que tenía su sede en la calle Garmendia, y el del Partido Nacionalista Kuo Ming Tang, que luchaba para ganar el poder para su fundador Sun Yat Sen y lo tenían en la calle Elías Calles. Ambos grupos se odiaban y se hacían la guerra no solamente comercial sino con grupos armados.

Los comités nacionalistas antichinos supieron aprovechar lo sucedido por los enfrentamientos entre los grupos para ejercer más presión contra ellos.

La guerra de los Tongs ocurrida en Baja California y

Sonora entre 1922-1923 agravó aún más el encono contra los chinos en México, pues reforzó esa imagen como seres violentos y mafiosos, practicantes del tráfico de drogas y corruptores de diversos funcionarios públicos. Los chinos se denunciaron unos a otros, lo que provocó que e presidente Álvaro Obregón (1921-1924) los percibiera como extranjeros perniciosos para decretar su expulsión del país con la aplicación del artículo 33 constitucional.

De esos hechos se logró segregar a los chinos en barrios especiales (ghettos), prohibiéndoles el comercio de comestibles, con lo cual se protegería al consumidor nativo de posibles contagios de horribles enfermedades.

Los chinos, sus costumbres y su modo de vida podrían convertirse en focos contaminantes de la salud pública y de las buenas costumbres.

También los grupos antichinos proponían bloquear las uniones sexuales de hombres chinos con mujeres mexicanas para evitar así a la raza mexicana, seguras degeneraciones genéticas y estéticas. Los chinos, se afirmaba, engendrarían hijos con las mujeres mexicanas más humildes, hijos que por sus limitaciones raciales-genéticas, resultarían una población inadecuada para encaminar a México hacia la modernidad. Los chinos, considerados como una raza heterogénea respecto a los pueblos de origen europeo, estarían tan degradados como los indígenas mexicanos debido a lo cual, de reproducirse entre sí, entorpecerían el progreso nacional.

En 1923, tras acusar a los chinos de apoderarse del empleo de los sonorenses, contagiar de enfermedades y degenerar la raza, el Congreso de Sonora aprobó en diciembre dos leyes que hasta la fecha son consideradas las más racistas, discriminatorias y xenófobas de México.

El 8 de diciembre de 1923, siendo gobernador Alejo Bay, se promulgó la Ley N.º 27, que obligaba la creación de barrios chinos en todos los municipios del Estado con el fin de que las personas originarias de ese país dejaran de convivir con los sonorenses y prohibía el establecimiento de cualquier negocio por individuos de origen o nacionalidad china fuera del barrio de su concentración.

La propuesta de la Ley N.º 27 presentada por el diputado Alejandro C. Villaseñor en su exposición de motivos expresaba:

“Estando diseminados dentro de las poblaciones del estado no es posible evitar la propagación de enfermedades (…) toda vez que la venta de pan, carne y otros artículos de primera necesidad es efectuada por ellos.

Estos pulpos absorbentes no se conforman con arruinar al grande y al pequeño comercio e industria de los hombres, sino que hasta las labores más humildes que antes eran el único patrimonio o recurso para conseguir el sustento de las pobres obreras lo han absorbido. La degeneración de la raza es un problema en la costa occidental, pues hay cientos y quizás miles de niños de ojos atravesados”.

El sábado 22 de diciembre de 1923 se promulgó la Ley N.º 31 que prohibía el matrimonio de mexicanas con individuos chinos, que en solo dos artículos decía:

Artículo primero:

Se prohíbe el matrimonio de mexicanas con individuos de raza china, aunque ostenten carta de naturalización mexicana.

Artículo segundo:

La vida marital o unión ilícita entre chinos será castigada con multa de $100 a $1,000 previa justificación del hecho por los medios que establece el derecho común y será aplicada por las autoridades municipales del lugar donde se cometa la infracción.

La propuesta de Ley N.º 31 entregada por el diputado Jesús G. Lizárraga contaba con la siguiente exposición de motivos:

El cruzamiento de nuestras mujeres con los enfermizos descendientes de Confucio influye notablemente en el decaimiento y degeneración de nuestra especie imponiéndose por tal motivo la necesidad de restringir un mal que de acrecentarse nos acarrearía fatales consecuencias.

La Ley N.º 27 dio pie a que fueran expulsados algunos chinos y además tuvieran afectaciones económicas ya que si no liquidaban sus negocios se los confiscaban.

La Ley N.º 27 fue derogada al año siguiente luego de que el cónsul de China en Sonora y Sinaloa, que vivía en Nogales, solicitara su cancelación y se dictara un acuerdo económico.

La Ley N.º 31 estuvo vigente hasta 1932, año en el que hubo deportaciones masivas. Algunos chinos se fueron, otros se escondieron y a otros los asesinaron, y derivó a que se expulsara de Sonora más de 55 000 chinos, entre ellos 500 familias.

En los Estados del Norte hubo varias modificaciones en sus Códigos Sanitarios lo que provocó que varios migrantes fueran deportados o desplazados a otras partes de la República Mexicana.

El 20 de abril de 1929, bajo el argumento de que la crisis económica mundial había dejado sin empleo a cientos de mexicanos, el presidente Emilio Portes Gil emitió un acuerdo que, en apego a lo que estipulaba el artículo 65 de la Ley de Migración de 1926, buscó impedir la inmigración de trabajadores extranjeros. Dicha medida, que también se acompañó de la imposición de multas a quienes contrataran o transportaran a extranjeros que pretendieran emplearse en el país temporal o definitivamente en "trabajos corporales mediante salario o jornal", se sumó a otras disposiciones gubernamentales que pretendían obstaculizar el desarrollo o la internación de algunos extranjeros que no eran bien vistos por las autoridades y algunos sectores de la sociedad mexicana de la época, como fue el caso de los chinos.

La campaña contra la migración china continuaría por algún tiempo hasta que fue expulsado del país el expresidente Plutarco Elías Calles y su hijo Rodolfo fuera sacado del Estado por el presidente Lázaro Cárdenas para nombrarlo secretario de Comunicaciones y Obras Públicas

en 1934.

Al final de la campaña se deportó a los chinos y las mujeres que habían perdido su nacionalidad mexicana al casarse con ellos, tuvieron que seguir a sus esposos porque social y políticamente ya estaban excluidas.




Imagen: Mazatlán Interactivo.(2022). Comunidades Chinas en Sinaloa (parte3) Chinos: Grandes Empresarios y Empresas… La Familia Ley. https://www.google.com/amp/s/mazatlaninteractivo.com.mx/2022/07/comunidades-chinas-en-sinaloa-parte-3-chinos-grandes-empresarios-y-empresas-la-familia-ley/%3famp=1


Salazar A. (2024).La caza de los chinos en la posrevolución.https://relatosehistorias.mx/nuestras-historias/la-caza-de-chinos-en-la-posrevolucion

Lagarda, I. (11,octubre,2023). La persecución de los Chinos en Sonora. https://proyectopuente.com.mx/2023/10/11/la-persecucion-de-los-chinos-en-sonora/


Llegada al barrio chino

El barrio chino es un barrio como su nombre lo dice, el cual está localizado en el Centro Histórico de la Ciudad de México, cerca del Palacio de Bellas Artes. Está ubicado exactamente en la calle de dolores y consta de una variedad de establecimientos, como restaurantes y negocios con diferentes tipos de productos chinos.

Pero se estarán preguntando ¿cómo llegaron las personas de origen chino a este lugar? Pues ahora te lo platico. Durante de la masacre ocurrida en Torreón, Coahuila a principios de la revolución mexicana, uno de los sobrevivientes se las arregló para escaparse durante esta matanza. Se trasladó a Monterrey, desde donde envió un cable dirigido al empresario Wong Chan Kin narrando el genocidio. Kin compartió la información a Shung Ai Süne, encargado ad interim de negocios chinos en la Ciudad de México donde el régimen de Porfirio Díaz daba sus últimas bocanadas de aire.

Entre 1911 y 1934, hubo diversas versiones sobre los sucesos de la masacre de Torreón. Inicialmente, la prensa mexicana dividida entre una postura porfirista y una defensa incondicional de la acción maderista, que intentaba exculpar o atenuar el crimen alegando que la comunidad china había atacado primero. Según Julián Herbert, tras la masacre no surgió arrepentimiento ni autocrítica, sino un permiso simbólico de transgresión contra la comunidad china en México.

Así fue como a finales de la década de 1910 y principios de 1920 varios grupos de chinos arribaron a la capital del país huyendo del huracán de violencias, muerte y persecución que se había intensificado en gran parte del noroeste del país. para los primeros años de 1920 ya existía una importante comunidad china agrupada en la calle de Dolores, pero también en las aledañas de Independencia, López, Artículo 123, San Juan de Letrán y Marroquí, así poco a poco fue creciendo este barrio hasta como lo conocemos el día de hoy.


                               

Imagen: Así surgió el Barrio Chino de la CDMX. [fotografía] El FinancieroRecuperado de: https://www.elfinanciero.com.mx/entretenimiento/2022/02/01/asi-surgio-el-barrio-chino-de-la-cdmx/



Carbajal, A. (2022). El Barrio Chino: del odio migrante a la reivindicación de la diversidad. KmCero: Revista Cultural Sobre el Centro Histórico de la Ciudad de México, 162, 5-11.https://centrohistorico.cdmx.gob.mx/storage/app/media/Km%20cero/KmCero162_Julio2022.pdf